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Cuarta Edición Foro de Ediciones Contemporáneas

// Edgar Rivas

 

 

El Foro de Ediciones Contemporáneas es una plataforma que busca entablar diálogos con artistas, editores y escritores en torno a la edición actual. En ésta, su cuarta edición, se llevaron a cabo mesas redondas, talleres y ventas de libros de más de 60 editoriales independientes durante tres días en el Museo de Arte Contemporáneo Carrillo Gil.

 

Cuarta Edición Foro de Ediciones Contemporáneas fue organizado por el museo Carrillo Gil, Textofilia y Last, quienes más que realizar una feria de libros, propusieron un espacio para la puesta en marcha de cada uno de los elementos que conforma el mundo editorial. Este año el país invitado fue Holanda, el cual trajo una muestra significativa de sus editoriales. Con el lema “El libro ha muerto, larga vida al libro”, los organizadores enfocaron la discusión en las “mutaciones” y transformaciones del libro.

 

Durante los tres días que duró el foro tuvimos la oportunidad de ver a 60 sellos editoriales independientes, los cuales nos mostraron que, en contraste con la opinión generalizada, el mundo editorial independiente está más vivo que nunca. Lamentablemente, las mesas redondas —más que ofrecernos temas nuevos o discusiones propositivas— nos dejaron conocer las posturas de quienes hacen las editoriales y algunos proyectos interesantes.
En esta edición de El Foro de Ediciones Contemporáneas, nos dimos a la tarea de entrevistar a cinco proyectos editoriales independientes que, a nuestra consideración, proponen una forma diferente de hacer libros; además de lo anterior, estas editoriales que les presentamos proponen entablar diálogos directos con sus lectores. Si bien no dejamos de lado las diversas propuestas mostradas durante el foro, estas editoriales o proyectos nos resultaron significativos.

 

Aquí la primera entrevista.

 

Editorial C-ACTO
Directora: Beatriz Paz

 

Edgar Rivas: ¿Cómo nace el proyecto editorial?

 

Beatriz Paz: C-Acto es una interacción transdisciplinar; hemos hecho montajes fotográficos, instalación y performance. Este año lanzamos nuestra faceta editorial que se constituye por una producción de libros artesanales en tirajes muy cortos que van desde libros objeto con 9 ejemplares, hasta libros de imágenes que pueden tener un tiraje de 40. Hemos publicado ensayo filosófico, poesía, poesía en prosa y narrativa. Cada texto, cada libro, está editado en función de su contenido. El primer tiraje de nuestras piezas fue acéfalo, es decir, no tiene título ni nombre de autor en portada; tiene un ex libris diseñado por Elizabeth Gutiérrez Frías que es una reinterpretación de Kandinsky cuando estaba en la Bauhaus y trabajamos con personas en muchos lugares. Tenemos escritores argentinos, uruguayos, colombianos, chilenos, alemanes, franceses.

 

ER: ¿Cuántos libros conforman su catálogo hasta ahora?

 

BA: No voy a contar los que ya se agotaron, porque una de nuestras características es que no reeditamos. Lo que nos interesa es mostrar piezas nuevas, de lo que ahorita tenemos en Stock son 15 libros de tiraje variable.

 

ER: El problema de la distribución y la difusión es una constante en los sellos editoriales independientes. ¿Podrías decirnos cómo llevan estos dos ejes?

 

BA: Hasta ahora funcionamos en ferias. Hemos estado en el Centro Cultural España, en el Carillo Gil, vamos a Cuernavaca y estamos en algunos tianguis culturales; funcionamos mucho con la tradición y el oficio del librero, es decir, vamos vendiendo de mano en mano, platicando del proyecto, hay mucha gente que se interesa y nos contacta a través de internet, hay gente que está en el extranjero y paga por que les enviemos libros. En realidad nos interesa llegar a las librerías, pero como no producimos con ISBN ni ISSN porque no creo en esa forma de controlar el contenido, creo en Creative Commons y la cultura libre —es la forma en que nosotros editamos—, las librerías que funcionan con códigos de barras no nos pueden dar un acceso, entonces estamos buscando espacios.

 

ER: ¿Por qué editar libros impresos y/o artesanales teniendo la plataforma gratuita que es internet?

 

BA: En realidad yo soy una editora digital, somos una editorial que sin internet no funciona. Me gusta mucha la posibilidad de los digital; por ejemplo, la pieza que tenemos y que se agotó de tan sólo 9 ejemplares. Estamos montando una plataforma para que todos los que quieran puedan tener acceso a los textos, porque el valor en realidad está en el objeto. A mí no me importa que los pueden reproducir porque son micro-textos, pero la importancia de hacerlo manual para  mí como editora tiene que ver mucho con el slogande Cuarta Edición: “el libro ha muerto, larga vida al libro”. Yo creo que no podemos dejar que desaparezca, la sensación táctil de un libro es único (sic) y cada libro que editamos tiene que ver con esa sanción que no me la puede dar internet.

 

ER: Por último, ¿cómo ves el panorama de las editoriales independientes en México?

 

BA: Creo que es muy importante que los editores sigamos creando redes de apoyo y dejemos de un lado la voracidad que viene de nuestra cultura colonialista mexicana de “no te voy a apoyar porque eres mi competencia”. Creo que la competencia es algo sano y necesario para mejorar la calidad de nuestras producciones, pero creo que también necesitamos la ayuda entre nosotros, porque los editores tenemos que fomentar circuitos no sólo de contenidos, sino de lectores. Entonces, no podemos hacerlo si trabajamos como:  “ay , yo tengo más experiencia que tú”, “mis ediciones son más lindas”. No, yo creo que es muy importante darle espacio a la gente, que incluso hace trabajos en fotocopias,  como los que venden grabados, los que tiene tirajes de mil o incluso de más. O sea, creo que tenemos que empezarnos a ver como incluyentes, no sólo a partir de un espacio compartido como el Carrillo Gil, sino que nos organicemos para estar en pequeños espacios, que es donde realmente está la gente que compra libros.

 

 

Informes: cacto.org.pj@gmail.com

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