Búnker

Disfunción vestibular

//Viviana Martínez

bun_vestibular-dysfunction

 

Desde tiempos prehispánicos la Ciudad de México ha cimentado su estructura en el caos. Para empezar, ¿A quién demonios se le ocurre fundar, destruir y volver a fundar una ciudad en medio de un pantano y justo en medio del cinturón de fuego? Los inestables cimientos del Distrito Federal, son sólo un complemento más del desorden que también habita su superficie. Vivir la ciudad siempre es una aventura interesante: nunca sabes lo que sucederá. Su caótico ambiente nos tiene en un estado de incertidumbre continua, que genera una adrenalina que nos pone alerta ante cualquier incidente que pueda suceder, ya sea en medio del tráfico, en el metro o en la comodidad de nuestras casas.

 

Estas cualidades atrajeron al artista Jeremy Hutchison a radicar en la capital de México. Desde principios de este año, arribó acompañado de su familia para descubrir esta experiencia caótica tan alejada del impecable orden de Londres, su ciudad natal. Jeremy siempre ha estado fascinado con el arte latinoamericano y México le ha parecido especialmente atractivo por su complejidad histórica, política, social y cultural. Las vivencias que ha tenido los últimos meses han incrementado su interés por el ambiente local: apertura, desenfado y dinamismo tanto en el campo artístico como en otros ámbitos.

 

Para Hutchison, el hecho de haber experimentado los movimientos telúricos de la ciudad en primera persona ha sido sumamente significativo para su trabajo. Vestibular dysfunction es el título de su primera exposición individual en México —que se exhibe en Bikini Wax— y alude al trastorno o condición neuronal que se origina en el oído interno y que afecta a la sensación de balance y equilibrio, produciendo vértigo o mareo, un fenómeno que puede ser derivado por la exposición a movimientos bruscos como los de un terremoto.

bun_vestibular-dysfunction-1

Para esta exposición, Jeremy propone una situación que parte de una ficción establecida en el texto de sala, en el que el centro de la trama radica en la sensación de pérdida de control que produce incertidumbre y desconfianza que podemos sentir al enfrentarnos con una desestabilización geológica generada por los movimientos sísmicos.

 

Para las generaciones que no nos tocó presenciar el terremoto del 1985, quedan las reminiscencias de una memoria colectiva, imágenes mediáticas que nos ilustran lo desastroso que podría ser un movimiento sísmico en la Ciudad de México. No obstante, cada mínimo movimiento tectónico que se produce nos hace sentir adrenalina y nos invita a desarrollar nuestros instintos primitivos de supervivencia.

 

Jeremy cree que los terremotos crean una disyunción o ruptura tanto dentro de la tierra como en la construcción del sujeto: el movimiento y shock físico que se crea afecta a la mente y al cuerpo, produciendo una reacción inevitable: el miedo, que  desencadena una sensación de inseguridad permanente.

 

En la instalación realizada en el espacio de Bikini Wax, se implementaron una serie de mecanismos eléctricos asociados con los focos de todo el espacio expositivo —que en realidad es una casa habitada por jóvenes a los que les encanta vivir en el caos—, que produce que las luces oscilen a distintos ritmos. La imagen del lugar parece entrar en movimiento por el efecto visual que causan las sombras de los objetos en el espacio dentro de la casa.

 

 

 

 

Así, la casa de Bikini Wax se convierte en un vestíbulo disfuncional que emula al oído interno humano. Los cables que conectan la instalación funcionan como una corriente eléctrica entre las habitaciones, energía que fluye de manera desorientada por la casa, como señales sinápticas confusas.

 

En Vestibular dysfunction Hutchison nos invita a abrazar la paranoia y a dejarnos llevar por nuestros instintos primigenios, al mismo tiempo que reflexiona sobre la interacción entre la geología, las sensaciones físicas y psicológicas que se producen al sentir el peligro de vivir en una ciudad que puede colapsar en cualquier momento.

 

 

 

 

Vestibular dysfunction del 15 al 23 de agosto en Bikini Wax, Benjamin Franklin 20, colonia Escandón.

https://www.facebook.com/biquini.wax

 

Share:
Viviana Martínez

Leave a reply